Aerogeneradores: toda la verdad

Un análisis comprensivo de la Energía Eólica.

VI1.  Los principales riesgos de la energía eólica para el suministro de electricidad.

En la página 3 has visto un gráfico que muestra, también en el caso de grandes grupos de aerogeneradores esparcidos en una vasta área, cuán inevitables y sobre todo cuán impredecibles son las acusadas oscilaciones de la producción agregada de estos aerogeneradores. Como puedes ver, a lo largo del año, esta producción agregada fluctúa muchas veces entre la producción máxima y el cero o una cantidad insignificante. Esta es de nuevo la consecuencia de la sencilla ley natural de la energía cinética del viento. Algo sobre lo que nadie puede influir. No importa que se trate de aerogeneradores en tierra o mar adentro.

Con el fin de satisfacer las necesidades nacionales de electricidad, la cantidad total de kilovatios alimentados a la red, el input total, debe ser igual a la cantidad demandada, el output. La más pequeña discrepancia entre la demanda y el suministro causará indefectiblemente un colapso en la red, y por tanto conducirá a un gran apagón.

Esto puede ocurrir incluso en el caso de un desequilibrio de unas pocas milésimas de segundo. Las repentinas fluctuaciones en el suministro general que producen los parques eólicos, ya estén en tierra o en el mar, tendrán que ser compensadas ajustando de forma exacta a la alza o a la baja la producción total de todas las centrales de generación de electricidad. Y por razones técnicas esto no es posible en el caso de que la potencia instalada de todos los parques conectados sea demasiado grande. Esto se debe al hecho de que las turbinas de vapor del tipo de las utilizadas en las centrales de energía solo pueden ser ajustadas a una potencia (mayor o menor) para una cantidad limitada de kilovatios o megavatios por minuto. Estos límites de la tasa de ajuste (gradiente de ajuste) va de 11 a aproximadamente 14 MW por minuto dependiendo de si el ajuste es a la baja o a la alza. Si se sobrepasa esa tasa máxima de ajuste, la turbina se dañará sin remedio de forma grave. Este es el motivo por el cual la potencia de las turbinas de vapor debe ser ajustada a la baja o a la alza con extrema precaución, y no pueden ser administradas, en el contexto de una gran producción agregada, de las enormes e inesperadas oscilaciones de la energía eólica.

No es en absoluto cierto que las oscilaciones de la producción agregada de energía eólica entre cero o prácticamente cero con viento insuficiente y por el contrario cuando la velocidad del viento se incrementa de repente, puedan ser siempre compensadas corrigiendo la tasa de producción de las centrales de energía convencionales. ¡Ciertamente esto no siempre es así!. Esta es otra de las verdades sobre la que los promotores de la energía eólica permanecen en silencio. Como podía observarse en el gráfico de la página 3, la producción total de grandes grupos de aerogeneradores puede caer o incrementarse en cientos de megavatios muy rápidamente. Hoy por hoy, cuando las centrales convencionales no son capaces de compensar las terribles oscilaciones de la producción de energía eólica, la consecuencia inmediata es un fallo de la red, resultando en un apagón.

La posibilidad de ajuste de la tasa de producción de energía mediante la importación de energía de las centrales hidroeléctricas extranjeras es insuficiente. La capacidad de transporte de las conexiones entre Holanda y los países con centrales hidroeléctricas, como Noruega (o Suecia) son demasiado endebles para este propósito.

Además está la cuestión de si estos países con energía hidroeléctrica estarán dispuestos a mantener disponible para el suministro una enorme cantidad de energía hidroeléctrica, por si acaso la insensata Holanda de repente necesita importar más energía. Esto muy improbable. Y por eso, como expliqué antes, alrededor del 90% del total de potencia eólica instalada debe mantenerse disponible en forma de energía convencional, para poder compensar las variaciones de la fuerza del viento.

Las centrales de generación de energía convencionales que, deben compensar todas las oscilaciones de la energía eólica, tendrán que ajustar constantemente su producción. Esto tendrá un efecto perjudicial en la eficiencia de su producción de electricidad. Debido a eso, es perfectamente posible que la producción total de electricidad tenga una emisión mayor de CO2 que si las centrales de generación de energía funcionaran normalmente sin interrupciones en la estabilidad de su producción.

Un uso sin freno de la energía eólica resultará sin duda en unos precios más altos para los consumidores que tienen que pagar por sus KWh's. Esto se puede ver muy claramente en Dinamarca donde los precios de la electricidad son los más altos de Europa.

Lo cual no es sorprendente, teniendo en cuenta las muy costosas medidas técnicas que han de ser tomadas solamente debido a la producción impredecible de los aerogeneradores.

En los siguientes capítulos puedes leer más, en una sucesión lógica, sobre las desventajas y los riesgos inherentes a la energía eólica. Así como en los capítulos IV1 and VI1.

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